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Guía para familias

Preparación física por posición: qué cambia entre un lateral, un central y un delantero

No todos los jugadores corren igual. Cada posición pide esfuerzos distintos, y la preparación física rinde más cuando se parece a lo que el jugador hace de verdad en el partido.

Por qué importa la posición

Un lateral sube y baja la banda muchas veces en un partido; un central hace menos carreras largas pero muchos saltos, choques y arrancadas cortas; un delantero vive de unos pocos esfuerzos explosivos que deciden el partido. Entrenar a todos igual deja huecos: a uno le falta resistencia para repetir esfuerzos, a otro la potencia para ganar el primer metro.

La idea es sencilla: la preparación física tiene que parecerse a lo que el jugador hace en el campo, y hacerse con la misma intensidad y en situaciones parecidas a las del partido.

Primero, la base

En los más pequeños no tiene sentido especializar: necesitan moverse de muchas formas y probar varias posiciones. El trabajo por posición cobra sentido cuando el jugador ya compite con regularidad, y siempre sobre una base común de fuerza, coordinación, velocidad y prevención de lesiones que necesitan todos. La posición afina; no sustituye a lo básico.

La posición puede cambiar Muchos jugadores jóvenes cambian de demarcación con los años. Por eso conviene trabajar su posición actual sin descuidar el resto de capacidades.

Portero

Esfuerzos muy cortos y muy intensos: reacción, desplazamientos laterales, saltos, caídas y levantarse rápido. Necesita potencia de piernas, fuerza del tronco y de los hombros para blocar y caer sin lesionarse, y mucha movilidad. Corre poco en distancia, pero cada acción es explosiva.

Central

Saltos de cabeza, duelos cuerpo a cuerpo, arrancadas cortas y frenadas, a menudo de espaldas o girando. Le sirven la fuerza, la potencia en el salto, la capacidad para frenar y cambiar de dirección y la estabilidad para aguantar los choques.

Lateral

Es de las posiciones que más esfuerzos de alta intensidad repite: sube y baja la banda, centra, vuelve a defender. Necesita resistencia para repetir sprints y recuperarse entre ellos, velocidad y buena capacidad de frenar y girar.

Mediocentro

Suele ser quien más distancia recorre: está en todas las fases del juego, presiona, apoya y cubre. Le pide una buena base aeróbica, muchos cambios de ritmo y de dirección, y la capacidad de seguir tomando buenas decisiones cuando está cansado.

Extremo

Velocidad, aceleraciones y desmarques, regates con cambios de dirección bruscos y, en muchos equipos, también trabajo defensivo. Necesita potencia, velocidad máxima y capacidad para repetir esos esfuerzos durante todo el partido.

Delantero

Pocos esfuerzos, pero decisivos: desmarques cortos, ganar la posición, saltar, chutar. Le sirven la explosividad, la fuerza para proteger el balón y aguantar al defensa, y llegar con energía a las acciones del final del partido.

Cómo lo trabajamos

En el Acompañamiento del jugador, para jugadores desde la categoría infantil, la sesión presencial alterna una semana de preparación física y otra de trabajo específico de su posición, en nuestra sede de Llíria (de 60 a 80 minutos). Con el GPS medimos los esfuerzos de cada sesión, y el plan se ajusta a su posición, a su momento de temporada y a cómo llega cada semana. Lo dirige un preparador graduado universitario en actividad física y deporte, con experiencia en clubes profesionales.

Preguntas frecuentes

Preguntas sobre la preparación por posición

¿A partir de qué edad tiene sentido entrenar por posición?

Cuando el jugador ya compite con regularidad, y siempre sobre una base común de fuerza, coordinación y velocidad. En los más pequeños es mejor que prueben varias posiciones.

¿Qué posición corre más?

Suelen recorrer más distancia los mediocentros, y los laterales y extremos repiten muchos esfuerzos a alta velocidad. Pero depende mucho del sistema de juego de cada equipo.

¿El portero necesita preparación física?

Sí, y muy específica: reacción, saltos, desplazamientos laterales, caídas y fuerza del tronco y de los hombros.

¿Y si mi hijo cambia de posición?

Es normal en jugadores jóvenes. Por eso se trabaja su posición actual sin descuidar el resto de capacidades, y el plan se ajusta cuando cambia.

Sin compromiso

¿Qué necesita su posición?

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