La semana entera suma
El cuerpo no distingue de dónde viene el esfuerzo. Los entrenamientos del club, el partido del fin de semana, la educación física del colegio, el extra que hace por su cuenta y hasta las horas de sueño cuentan en la misma cuenta. Por eso la pregunta no es «¿le viene bien entrenar un día más?», sino «¿cómo queda su semana si lo añadimos?».
Un entrenamiento extra bien colocado ayuda a mejorar. El mismo entrenamiento, puesto el día equivocado o encima de una semana ya cargada, hace lo contrario: el jugador llega cansado a todo y no aprovecha nada.
Señales de que va cargado
No hace falta ningún aparato para darse cuenta de las más claras:
- Está más cansado de lo normal o le cuesta levantarse.
- Duerme peor o está más irritable.
- Tiene molestias que se repiten (rodillas, talones, muslos) o le duelen las piernas días después de entrenar.
- Rinde peor en los partidos o se le ve sin chispa.
- Le apetece menos ir a entrenar, cuando antes no era así.
Primero, entender por qué
Que un jugador llegue cargado no siempre se debe al fútbol. Puede ser una semana de exámenes, poco sueño, un partido muy exigente, un estirón o simplemente que ha sumado demasiadas cosas. Antes de cambiar nada, hay que saber cuál es la causa, porque la solución no es la misma: no se arregla igual el cansancio de dormir mal que el de haber jugado dos partidos.
Por eso sirve tanto preguntarle al jugador, con regularidad y siempre de la misma forma, cómo ha ido su semana: cuánto ha entrenado, cómo ha dormido y cómo se encuentra. Con esas respuestas se ve venir el problema antes de que aparezca.
Cómo encajar el extra con el club
- El club manda. El extra tiene que sumar a lo que hace con su equipo, no competir con ello.
- Cuidado con los días pegados al partido. El día antes y el día después de jugar no son buenos momentos para un trabajo intenso.
- Que haya días sin deporte organizado: al menos uno o dos a la semana.
- Ajustar según la semana: no todas las semanas son iguales. Con partido exigente, exámenes o molestias, se baja; en una semana tranquila, se puede apretar más.
- Hablarlo con el entrenador del club si hace falta. A todos les interesa que el jugador llegue bien.
Lo que puede hacer la familia
No hace falta que os convirtáis en preparadores. Basta con mirar la semana entera antes de añadir nada, cuidar el sueño y la alimentación, y escuchar cuando dice que está cansado o que le duele algo. Y, sobre todo, que el fútbol le siga apeteciendo: un jugador que disfruta entrena mejor.
Cómo lo hacemos nosotros
En el Acompañamiento del jugador, para jugadores desde la categoría infantil, el jugador rellena cada semana un formulario corto en la app: cómo ha ido la semana, cómo se encuentra y qué ha entrenado con su club. Si llega cargado, el preparador hace tres cosas, en este orden:
- Averigua por qué va cargado.
- Modifica la sesión de esa semana para adaptarla a cómo llega.
- Avisa a la familia, para que sepáis qué pasa y qué se ha cambiado.
Las sesiones presenciales son en nuestra sede de Llíria, duran entre 60 y 80 minutos y las dirige un preparador graduado universitario en actividad física y deporte, con experiencia en clubes profesionales. Durante la sesión el jugador lleva un GPS, así que la carga no se calcula a ojo: se mide.
TNGS Academy