Qué miran los clubes en una prueba
Pocos entrenadores deciden por un regate bonito o un gol. En una prueba suelen fijarse en cosas que se ven en pocos minutos:
- Cómo controla y pasa con presión: si el balón le queda bien para seguir jugando.
- Cómo decide: si levanta la cabeza, si elige bien cuándo pasar y cuándo conducir.
- Su actitud: si se ofrece, si corre para recuperar, cómo reacciona a un fallo.
- Cómo se relaciona con compañeros que no conoce y con el entrenador.
- Su físico para su edad, sin olvidar que a estas edades cada niño madura a su ritmo.
Las semanas de antes
- Sigue con su rutina de entrenamiento. No es el momento de meter el doble de sesiones: llegar cansado o con molestias es peor que llegar con algo menos de forma. Lo explicamos en cómo entrenar más sin sobrecargarle.
- Trabaja lo básico con balón: control orientado, pase con las dos piernas y conducción con la cabeza levantada. Diez minutos al día cuentan; tienes ideas en ejercicios para mejorar la técnica en casa.
- Descanso y comida de siempre. Dormir bien la semana de antes importa más que cualquier ejercicio de última hora.
- Infórmate de cómo será la prueba: hora, campo, si es entrenamiento o partido, qué material llevar y cuánto dura.
El día de la prueba
- Llegad con tiempo, para cambiarse con calma y calentar sin prisas.
- Botas usadas, no nuevas. Unas botas a estrenar el día de la prueba son una ampolla asegurada.
- Comida ligera unas horas antes y agua de sobra.
- Espinilleras, ropa de recambio y algo de abrigo para antes y después.
- Un mensaje sencillo antes de entrar: «disfruta y haz lo que sabes». Sin instrucciones de última hora.
Durante el entrenamiento o el partido
- Que se haga ver pidiendo el balón y hablando con sus compañeros, aunque no los conozca.
- Jugar fácil. Un pase bien dado vale más que un regate que sale una de cada cinco veces.
- Después de un error, a la siguiente. Los entrenadores miran mucho cómo reacciona un jugador cuando se equivoca.
- Trabajar sin balón: presionar, ayudar atrás y colocarse bien también se ve.
El papel de la familia
- Quitarle presión, no ponérsela. Que sepa que la prueba no cambia lo que pensáis de él.
- En la grada, discreción: sin indicaciones desde fuera y sin comentar el juego de otros niños.
- No hablar con el entrenador durante la prueba. Si hay que preguntar algo, mejor al final y si él lo propone.
Después, salga como salga
Si le cogen, enhorabuena: toca adaptarse a un nivel nuevo, y eso también se prepara. Si no, es normal y no define al jugador. Lo útil es preguntar qué le vieron y qué podría mejorar, y convertirlo en un objetivo para los próximos meses. Muchos jugadores pasan la prueba al segundo intento, con un año más de trabajo.
Prepararla con un plan
Si tu hijo ya compite y quiere llegar a una prueba en su mejor nivel, el Acompañamiento del Jugador está pensado para eso: un plan de trabajo individual, una sesión presencial a la semana que alterna preparación física y trabajo de su posición, con GPS, y el análisis en vídeo de sus partidos para trabajar lo que de verdad le pasa en el campo. Cada mes recibís un informe por escrito con su evolución y los objetivos del mes siguiente. Es compatible con su club: controlamos la carga para que llegue mejor a sus entrenamientos y partidos.
Si está empezando, lo suyo es la tecnificación, en grupo y desde los 5 años, con un día de prueba gratis.
TNGS Academy